Desde 1942

En 1942, Sebastián García Alcaraz, aprovechando su experiencia profesional crea, junto con otros miembros de su familia, su propia empresa de curtición. Eran años muy difíciles, pero con esfuerzo y dedicación van superando todos los problemas y poco a poco consiguen ir consolidando su proyecto. La vida de la empresa ha estado marcada, ya desde sus orígenes, por un desarrollo continuado tanto tecnológico como de instalaciones. Empezaron elaborando de forma artesanal, mediante curtición vegetal, pieles de equino destinadas a guarnicionería hasta que, al final de la década de los 50, pasaron a fabricar pieles de bovino curtidas al cromo para empeine de calzado. En cuanto a las instalaciones, estas fueron creciendo para dar cobertura a la incorporación contínua de maquinaria y al aumento de la producción. En 1970 se inaugura una nueva factoría en la que se ha permanecido hasta hoy con sucesivas ampliaciones. La composición de los accionistas también fue cambiando a lo largo de los años, pasando por varias razones sociales hasta llegar en 1974 a SEBASTIAN GARCIA E HIJOS, S.A.